The Glutton Club
Año IV
Donostia—San Sebastián, 21 de mayo de 2013
Edición #246

Cantinas universitarias

December 13th, 2011

Podemos dividir el mundo en dos grandes grupos, los que se llevan la comida preparada al trabajo (Tupperware, bocadillos, fruta, etc.) y los que prefieren comer en la cantina. Yo formo parte del segundo grupo, nobleza obliga. Por distintas vicisitudes desde que empecé mi carrera académica en 2004 (y empecé con ello a tener ingresos) he tenido la oportunidad (o desgracia) de conocer cinco grandes tipos  de cantina universitaria:

Macro Universidad con licitaciones. Para esos que no la conozcan la Universidad Autònoma de Barcelona es enorme y tiene un formato campus. Todas las facultades están ubicadas en una misma localización, en medio de la montaña, relativ

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amente lejos de la civilización. Se deben andar unos 30 minutos como mínimo para encontrar algún tipo de alternativa gastronómica en Cerdanyola del Vallés o Bellaterra. Los estudiantes y profesores están (casi) condenados a llevarse la comida de casa o probar en alguna de las cantinas. Digo algunas porque por suerte hay multitud de licitaciones. Hay cierta competencia entre las distintas cantinas aunque la calidad no suele ser demasiado buena en ninguna a causa que hay unos precios máximos fijados por el rectorado.

Mini Universidad con licitaciones. Una vez realizado el doctorado, me mudé a trabajar como investigador en Orkestra, instituto de investigación ubicado en el campus de la universidad de Deusto, en San Sebastian. Muchas veces se escucha que la gastronomía donostiarra es envidiable. Doy fe que el mito es totalmente cierto pero os aseguro que en la categoría de cantinas no he visto nada más lúgubre y penoso. El campus de la universidad de Deusto está en una pequeña colina, cerca del centro de la ciudad pero suficientemente lejos por no poder ir a buscar una alternativa si el tiempo para comer es limitado. La cantina está situada en un sótano con muy mala iluminación y ventilación. Hay poca variedad en el menú y la calidad de la comida suele ser baja. Sin duda se nota la falta de competencia.

Cantina de HP en el campus de la University of the West of England (Bristol). Foto: Ferran Vendrell-Herrero

Macro Universidad sin licitaciones. Durante mi época en Orkestra me mandaron un mes a trabajar al Politecnico de Milan. El campus en el que trabajaba estaba a las afueras de la ciudad pero pegado a la civilización. Distintos establecimientos privados estaban ubicados a escasos metros de la facultad y competían por atraer estudiantes y profesores. Comida muy digna y con cierta variedad. Obviamente al tratarse de Italia había una gran oferta en pizzas y pasta. También recuerdo unos deliciosos sándwich calientes. A pesar de no haber un precio máximo, la fuerte competencia y el limitado presupuesto de los estudiantes hacia qué comer en alguno de los bares pegados a la universidad no fuera más caro que comer en la Universidad Autónoma de Barcelona o en Deusto.

Mini Universidad sin licitaciones. En la actualidad trabajo en la Facultad de Náutica de la Universidad Politécnica de Catalunya. Por su naturaleza la Facultad está situada al lado del puerto de Barcelona, en pleno barrio del Borne. La Facultad (solo) tiene unos 600 estudiantes y esta apartada del resto de escuelas y facultades de la universidad. Por lo tanto, no es rentable de ningún modo licitar una cantina universitaria. Por suerte el barrio del Borne está lleno de locales fantásticos con mucha variedad de precio. Algunos de esos menús son asequibles (entre 7€ y 11€), no mucho más caro que el precio medio universitario. Como sucede con el Politecnico di Milano la competencia ayuda a regular precios y calidades.

Universidad pegada a Multinacional. Durante mi etapa en Orkestra y mi trabajo actual en Barcelona trabajé 5 meses en la universidad del oeste de Inglaterra, en Bristol. Su campus es parecido al de la Universidad Autónoma de Barcelona, enorme, alejado de la civilización y con diversas licitaciones. La comida es de una calidad parecida a la de Deusto, mala. Por suerte la multinacional HP tiene un centro a escasos 3 minutos a pie. Ese centro tiene una cantina excelente a buen precio (entre £6 y £8 con el café gratis). El menú es muy variado y de muy buena calidad. Cada mes dedican una semana a la comida de algún país, por lo que era posible descubrir platos tradicionales de otros lugares. Me dejó tan buen recuerdo que cuando vuelvo ocasionalmente a Bristol a visitar a algunos amigos, me gusta volver a degustar su menú.

CONCLUSIÓN

De mi experiencia saco diversas conclusiones validas para cualquier universidad (o empresa grande). Es importante fomentar la competencia, el único lugar donde no hay ningún tipo de competencia (Deusto) la comida es realmente deficiente. También es interesante la opción de no imponer precios máximos en las licitaciones. En ciertas ocasiones solo un euro más en el precio puede permitir a la cantina ofrecer un salto de calidad muy interesante. Finalmente tan importante como la comida es importante que el lugar donde uno dedica su hora de desconexión sea lo más agradable posible, dos elementos deseables serian la luz natural y la ventilación.

3 Responses to “Cantinas universitarias”

  1. Count van der Maza says:

    Estimado Virrey van Drei:

    Excelente post el que ha publicado hoy. No puedo estar más de acuerdo con usted. No aguanto el zulo que es la cantina de la Universidad de Deusto. Nunca he sido muy de cantina, pero claro, los sitios desagradables ahuyentan a cualquier…

    Por otro, de mi experiencia en el Refectory de la European Business School (London) y de la Aalborg Universitet (Dinamarca) puedo hablar muy bien. Sitios espaciosos, bien cuidados, buen servicio…y la comida aceptable que no es poco.

    ¿Tan fácil es hacer un comedor acogedor?

    Atentamente,

    X.

  2. Count van der Maza says:

    Donde digo “¿Tan fácil es hacer un comedor acogedor?” quería decir DIFÍCIL. #ak

  3. Virrey de Muga says:

    En mi caso, varias experiencias: en la Uni de Deusto tenía la suerte de comer en casa (vivía a 300 metros), pero no había más opciones que bocadillos de tortilla + mus. Supongo que habrán cambiado las cosas…espero. En la Universidad de Leeds, a pesar de ser comida inglesa, había múltiples opciones (para vegetarianos, vegetarianos veganos, vegetarianos ovoides y oblongos, para normales, paranormales, sángüises, pizzas,…) y el precio era muy ajustado y la comida de calidazz. En mi vida laboral, un poco de todo, desde tupper con comida de casa hasta menú del día en el Palacio de Anuncibay (un lujo pagado por la empresa…). Y actualmente, o tupper o catering, 4 primeros y 4 segundos a elegir + postre por menos de tres euros/día y supervisado por una nutricionista (o bromatóloga, toma ya!). Eso sí, como comer en casa de la amatxu, no hay nada. Y además los platos se friegan solos!!

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