

1) Si hay mesas libres, dame la mejor situada y donde yo me sienta más cómodo. No pongas pegas a mi elección, y sonríeme. Ajo y agua para los que lleguen tarde.
2) No me saques “cosillasparapicar”, que no sé si me vas a cobrar , y que YO no he pedido, a no ser que me digas que es una cortesía de la casa. Además, puede ser que no me gusten y me haces sentir incómodo. Esto va sobre todo para los restaurantes italianos.
3) Dame tiempo para ir eligiendo de la carta. Y POR FAVOR, si me tienes que “cantar” la carta, dime cuánto cuesta esa magnífica lubina del Cantábrico que te han traído esta mañana. Hace poco me atracaron 100 euros a rape armado, menos mal que había desfibrilador en el restaurante.
4) No me hagas esperar para el primer plato, ni tardes demasiado entre plato y plato, amigo restaurateur. He ido a comer, no a mirar la puerta de la cocina a ver si sale mi jamada…
5) Avísame si no tienes algún plato de la carta…antes de que lo pida. Luego tengo que elegir otro deprisa y corriendo, y me haces sentir incómodo de nuevo.
6) Pol favol, que el servicio no sea demasiado atento con el vino. A mi me gusta servírmelo a mi ritmo y cuando YO quiero, no cuando a ti te parece que tengo sed.
7) Si hay cava, champagne o vino blanco, traémelo por favor con algún tipo de enfriador sin que te lo pida. El agua con hielo es un apaño y siempre me mojo, pero es mejor que nada.
8) Si un plato no está a mi gusto y te lo digo, no se te ocurra discutírmelo. Retirámelo cuanto antes sin rechistar y espera a que elija de nuevo. No lo hago por gusto, más bien por disgusto.
9) Si me sacas un licor como cortesía de la casa, por favor que sea bueno. Me incomoda, de nuevo, ofenderte dejando sin probar ese piazo licor de hierbas color fosforito.
10) No me gusta tener que pedir la cuenta más de una vez ni esperar demasiado a que me la traigas. Con ese gestito de firma que hacemos con la mano nos entendemos todos a la primera.
11) Y si te pido agua, no me saques esas ridículas botellas de medio litro que cobras a precio de litro. Quiero beberla, no mojar la lengua.
12) No dejes la cuenta abierta sobre la mesa, quizás no quiera que la persona con la que esté me mida por lo que he pagado para invitarla.
13) Innova con el pan, hombre. Huye del congelado precocinado, pon dos o tres variedades, que esté fresco y apetitoso, ¿te suenan Yarza y Lepard?
14) Acógeme con una sonrisa y despídeme con otra. Nunca sé cuánta propina hay que dejar, pero eso no es óbice u obstáculo para que quieras que vuelva a tu casa a pagar por tu rica comida.

















Muy bueno :)
“El pan engorda”
XD XD XD
Great!!!!
Estaría bien añadir algo como; “No me gusta que me enfoquen con una luz como en un interrogatorio; luces indirectas, ¡¡por favor!!”
Ciao!!!
“La señora sabrá comer con palillos chinos?” pregunta la camarera. Sin comentarios.