The Glutton Club
Año IV
Donostia—San Sebastián, 18 de diciembre de 2014
Edición #276

Cornmeal flatbread feast


Duque consorte del Berzal
as
November 15th, 2010

O de cómo nos pusimos las botas en una comilona a base de talos en las nobles tierras de Ataun y acompañados por los ilustres panaderos Dan Lepard e Ibán Yarza.

Con motivo de la gira de Dan Lepard por estas tierras para presentar la traducción de su libro “The Handmade Loaf”, el sábado, 6 de noviembre, se organizó una excursión a Ataun para visitar un molino de maíz tradicional.

Siendo la tierra que vió nacer a Sir Anthony Worldgate y el hogar de las mejores talogiles a este lado del Thames, no se podían ir del lugar sin antes organizar una gran talo-jana digna de The Glutton Club.

Los talos son un símbolo tradicional de la cultura gastronómica vasca aunque actualmente no es habitual consumirlos salvo en señaladas ocasiones como en Santo Tomás o en el Sagardo Eguna (día de la sidra).

En esta ocasión fue un auténtico placer poder presenciar el proceso completo de su elaboración, del que hemos preparado el siguiente documento audiovisual:

Según Martina Barandiarán, alma mater de las talogiles, una de las claves para obtener un talo como el del vídeo – fino y que se hinche con el calor – es preparar la masa con agua caliente. De este modo, se pueden elaborar talos más finos que nos darán un resultado espectacular.

Tal y como se explicó en la primera edición de la talo-jana de The Glutton Club, cada región acostumbra acompañarlos con distintos productos y el arquetipo del talo tradicional es, sin duda, el de chistorra recién frita. También se pueden comer con queso, panceta o cualquier combinación de estos tres. En la vertiente navarra de mi familia, por ejemplo, sería sacrilegio introducir en un talo cualquier cosa excepto una rebanada de queso de leche de vaca y en casa de Maritxu Aranguren, primera Duquesa del Berzal, tan solo los tomaban con leche y una pizca de sal (talo-esnea).

Pinche sobre la foto para ver los matices coloráceos.

Para el postre, el de chocolate está consiguiendo lugar propio en el olimpo de los talos año tras año y como guarrindongada digna de probar os proponemos el de chocolate con queso.

Si bien es un plato humilde, con productos básicos – casi de subsistencia – el precio de un talo en la calle puede oscilar entre los 5€ y los 7€ – lo cual no deja de ser una ironía más de este mundo neorústico – y el procedimiento para obtenerlo suele implicar combate sanguinario contra ordas en plena efervescencia espirituosa, por lo que ocasiones como la del pasado sábado son más que bienvenidas. No hay nada mejor que disfrutar de platos sencillos, como los talos o unos buenos huevos con todo, entre amigos reunidos alrededor de una mesa. Y si además contamos con la presencia de auténticos gurús de la panificación como Dan Lepard e Ibán Yarza la experiencia es doblemente agradable.

Desfiló ante nuestros agradecidos vientres el kit completo de una talo-jana proverbial compuesto por talos de chistorra, queso, panceta y chocolate antes de terminar apoteósicamente con un tazón de talo-esne con auténtica leche de la Amazing Milk Machine.

Pinche sobre la foto para ver los matices coloráceos.

Tras el festín, fuimos en alegre algarabía a la sociedad gastronómica de Ataun para tomar cafeses, infusiones y demás espirituosos con los que dimos remate a una gran velada que en el Ducado esperamos poder repetir muy pronto.

Para finalizar esta crónica, me gustaría trasladar un par de preguntas al público lector de este blog: ¿Con qué tenéis a bien combinar talos? ¿Alguna otra guarrindongada que confesar que implique algún derivado de la harina de maíz?


Nota: Fotografías extraídas del álbum de Sir Anthony Worldgate en Flickr

7 Responses to “Cornmeal flatbread feast”

  1. Qué gran entrada sobre un gran producto y una gran noche. ¡Y qué decir de la selección musical! El ducado de Breadshire estalla de júbilo, las gentes corren alborozadas por sus calles y pueblos. No sólo es la música favorita del señor duque (o sea, yo), sino que el escoger esta versión al clavecín; cualquier versión al piano hubiera sido sin duda impropia de gentes de bien como los miembros y seguidores de The Glutton Club.
    ¡Viva el talo, las talogiles, Ataun y el mismísimo Johann Sebastian Bach!

  2. […] This post was mentioned on Twitter by DeliFunArt, Xabier de la Maza, ibancito, ggalmazor, The Glutton Club and others. The Glutton Club said: Special Guest. El Duque consorte del Berzal nos habla sobre 'Cornmeal flatbread feast'. O de los talos. http://fb.me/sY5rHVlT […]

  3. 20R3Mun says:

    Gran entrada, sí señor. El buen talo es una cosa magnifica. Y es terriblemente curioso como mucha gente que come panes blancos insustanciales hoy día denosta el buen talo calificándolo como “mal pan”, y como otra muchísima gente come unos talos horribles a 7€ solo por estar en Santo Tomás o lo que sea. Un producto curioso sin duda.
    Por eso quería recomendaros, amigos glotones, pasaros por el café La Granja de Bilbao. Toda una institución de la capital mundial, donde además por 4€ o 4.50€ podréis degustar talos todos los días del año y con el relleno que más os guste, desde el socorrido chorizo hasta el chocolate pasando por la panceta y queso. Y si en vez de cualquier día, elegís el jueves… ¡hay dos por uno! Dos euros un talo, amigos. En 2010.
    ¿Para cuando un monográfico de Dungulu y Morokil?

  4. […] Club y no queríamos dejar pasar esta oportunidad para poner un pequeño aviso en nuestra web sobre la crónica del evento que el Kaxerolo Guille ha escrito en el blog de nuestros amigos del Club de los Glotones. Hemos […]

  5. […] de publicar un artículo en la web de mis amigos de The Glutton Club sobre una cena basada en deliciosos talos del pasado 6 […]

  6. Amassorrarayn´go Saint sébastien Etche-Erreala ( since before 1012 in S.S ) says:

    Talua ta erreberua gosaltseco, garai baten ( Oguei mende asieran) ohitura zen, eguneroco Pepito De La Maza´tar Eguia-Lancashire´co contearen aitona, Zarautzeco-Meagas Altusa baserriyan.

  7. Andrés says:

    Genial entrada. Yo, totalmente novato en el asunto, empezaré a prepararlos siguiendo los rellenos clásicos. Si realmente les cojo el truco me lanzaré a demás guarrindongadas, pero creo que lo suyo sería empezar con los de toda la vida. ¡Genial el vídeo y la entrada!

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