The Glutton Club
Año III
Donostia—San Sebastián, 17 de mayo de 2012
Edición #215

Marisco y los equinoideos

April 22nd, 2010

Hace ya unos días que dos, afortunados, de los miembros de The Glutton Club volvimos del viaje a Chile. Fue una gran experiencia aunque me voy a remitir a hablarles sólo de una.

Dos glotones, por supuesto que de buen comer, estuvimos unos días por el país andino esta pasada Semana Santa. Una de las cosas que me parecieron más curiosas es la cantidad de mariscos y sus precios. La gran mayoría de los que vimos y comimos son habituales en España o también podríamos decir que en algunos casos los que comemos en España son los que vimos allí. ;-)

Acostumbrados ya en nuestra querida costa a la escasez de algunos de esos manjares y a la “pequeñez” de variedades como los mejillones nos dispusimos a “ponernos las botas”. Comimos de todo y a un precio que ni en los bares de los pueblos gallegos a las que nos llevan nuestros queridos compatriotas del norte. Gambas, centollos, mejillones, almejas, navajas, erizos,… había de todo y además “a lo bestia”. Los precios eran extremadamente baratos, para que se hagan una idea, el kilo de almejas (en el mercado del puerto) iba a unos 3€ y los centollos a 1€.

Tengo alguna buena foto de mercados en los que se ven kilos y kilos aunque lo que me gustaría mostrar es el tamaño que tienen algunos de ellos, es una pena que en las fotos no se aprecie. Les dejo, eso sí, una foto de un plato típico que nos comimos en un aperitivo en Puerto Varas, siempre en compañía de cerveza fresca o Pisco sour.

MariscoChile B&W

Para verlo en color hagan click

Como bien sabemos el tamaño importa y no por ser más grandes son mejores de sabor. Ya lo dice el dicho catalán: en el pot petit hi ha la bona confitura.

De todas maneras hagamos honor al título del post y hablemos un poco de los equinoideos, más conocidos como erizos de mar. De erizos hay más de 950 variedades, según Wikipedia, y lo que se suele comer son las gónadas (mejor no leo lo que es) que es de color naranja.

Os dejo con un vídeo de cómo se preparan los erizos, casero, muy casero. Pido disculpas por la calidad de las imágenes, aunque espero que se aprecie el proceso.

La verdad que no me encantaron, el sabor es muy fuerte a pesar de rebajarlo con el limón y en la mayoría de casos con cilantro.

Seguiremos escrbiendo sobre la gastronomía chilena.

¡Hasta pronto Glotones!

6 Responses to “Marisco y los equinoideos”

  1. su says:

    Nunca he probado los erizos…. a los franceses les encantan, cada vez que hay marea baja ahí estan con sus cubos y ganchos arramplando con todo…

  2. su says:

    por cierto, que envidia de aperitivo!

  3. Además de ser tan buenos, los erizos son afrodisíacos. Claro que si te pasas… te pegas la mejor siesta de tu vida y tu pareja quedará con un cabreo… :D

  4. David says:

    Supongo que no estoy inventando la rueda con esto que voy a decir, pero lo que me queda claro es que el marisco tiene que ser de aguas frías para resultar sabroso.

    Recuerdo relamerme en tierras caribeñas o asiáticas ante el tamaño de las langostas, que luego resultaban ser insípidas. Y no se pueden comparar los centollos gallegos o los txangurros de aquí, con los que se comen en el sur de España.

    Con muchos pescados tengo la sensación de que ocurre lo mismo: si fueron pescados en aguas muy frías, saben mejor.

    ¿Quizás el pescado de agua fría tiene más grasas, y por eso es más sabroso? Me gustaría que algún gastrónomo me confirmase estas suposiciones :)

  5. Los erizos si los conozco y los he probao desde muy chiquito (en la playa-rocas de ondarreta) pero clavaos en la planta de mis pies y no son tang buenoos !!!

  6. Marquis von Altafulla says:

    @Su Ni que lo digas… Que el @condedelamaza te explique qué le pasó la noche anterior, que no pudo probar el aperitivo (en la intimidad)… ;-)

    @unavezalasemana Pues no sabía eso yo… Mañana al mercado y se lo metemos a alguna en la copa. ¿Puede que tenga relación lo de afrodisíaco con las gónadas?

    @David Podríamos investigarlo yendo a pegarnos una buena comilona…

    @Lord Yo también tengo un buen recuerdo. En la playa del Trabucador, en el Delta del ebro. Lo gracioso es que eran tan pequeños que las púas se te clavaban del todo y hasta al médico le costaba quitártelas!!!

Leave a Reply