The Glutton Club
Año II
Donostia—San Sebastián, 06 de de 2010
Edición #64

Con las manos en la masa

March 5th, 2010

[...] confieso que tiendo a la dislexia, y que ésa es mi excusa para no ser buen cocinero… Bueno, y que en ocasiones me quedo sin la materia prima antes de terminar de cocinar el plato…

El Duque de Lapice

En la novena semana del año 2010 d. JC…

En la muy noble -aunque no lo sepan- ciudad de Irún…

En sus fantásticos dominios de Lapice en aquesta ciudad…

El Duque de Lapice confiesa ser un Glotón.

Se dice que al corazón de un hombre se llega por su estómago. Quizás por eso en TGC quieren -queremos- salvar a la Humanidad (y quien se tercie) por medio de la comida, la gastronomía, la cultura del placer culinario, en definitiva. Y para ello es necesario no dejar nunca de aprender. Supongo que por eso me han aceptado en este contubernio, dada mi escasez de cultura, también o sobre todo, de la gastronómica. Así que aquí expondré aperiódicamente mis dudas, mis avances, mis comentarios más directamente relacionados con el mundo del buen yantar. Para lo demás, sírvanse. Mi foto real, encabezando este post, se la debo a Pernan Goñi, y la caricatura oficial al excelente hacer fotográfico de Lady Olatz con cámara de Lord Worldgate. De paso confieso que tiendo a la dislexia, y que ésa es mi excusa para no ser buen cocinero… Bueno, y que en ocasiones me quedo sin la materia prima antes de terminar de cocinar el plato…

Aunque quizás esto de la cultura gastronómica no vaya sólo de cocinar, o sea, de combinar de forma nutritiva y además creativa los ingredientes que nos ofrecen la Naturaleza y el trabajo de tantas personas desde la huerta, el aire o el mar hasta nuestras cazuelas. Si admitimos eso, tal vez pueda salvarme en ese lejano futuro en que los objetivos sociales de TGC se hayan cumplido. Puede que parte de esa cultura consista en conocer instrumentos, ingredientes especiales, técnicas … o como ocurre en el resto de facetas de la vida, en conocer a quien mejor sabe usar todo ello (dice el dicho que no es tan bueno saberlo todo como tener el número de teléfono de quien sí lo sabe, ¿no?). Precisamente porque no necesitamos ser unos “chefs” de “chorrocientas” estrellas la cultura gastronómica se puede permitir el lujo de difundirse rápida y ágilmente. Nunca desaparecerá el “de boca en boca”, pero nadie me podrá negar que hasta hace bien poco quien mejor difundía la cocina era la televisión.

No sé bien a qué grupo sociológico pertenecerás, mi estimad@, pero como “buen” treintañero español, yo recuerdo perfectamente cuál fue mi primer contacto con la cultura gastronómica fuera de la cocina de mi abuela:


Cabecera del programa “Con las manos en la masa”.

Sin duda la sociedad ha cambiado muchísimo en España desde aquellos profundos años 80, y ningún programa de “telecocina” actual intentaría siquiera lanzarse a las ondas con semejante letra en su canción de arranque, por muy entrañable que nos parezca a algunos. También han cambiado mucho las telecomunicaciones y la forma de “consumir” televisión. Los programas de cocineros más o menos famosos poliferan como setas en un buen bosque guipuzcoano, aunque quizás no sea yo el más indicado para juzgar si eso ha difundido de veras la cultura del buen comer.

De hecho, los cocineros, o creadores culinarios, más nombrados ya no salen simplemente en la “tele”. Algunos han dado el salto a los “micromedios de masas” (paradoja adrede) que son los blogs. Desde allí pontifican, cronifican, despotrican, informan, nos divierten y enseñan y todo lo mismo que harían en un programa televisivo. Pero de eso tal vez escriba otro día de éstos. (Para que puedas ir catando, el blog de David de Jorge, a quien conocí en otra iniciativa marca de esta casa -un Pintxos & Blogs-, y con quien charlé en este post). Ahora es tiempo ya de ir pensando en la cena,…

M@k, el Buscaimposibles, autonombrado Duque de Lapice por la gracia de su imaginación

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