Lo mismo sucede con la ginebra. Ahora muchos jóvenes bebemos ginebra y gran parte dicen que ya lo hacían antes de que se pusiera de moda. Yo no. Yo supongo, que como la mayoría, empezamos cuando algunas marcas lanzaron estrategias con las que nos identificábamos. Pero no voy a hablar de marketing ni de marcas, quiero compartir con vosotros lo poco que sé del Gin&Tonic, la bebida de las guerras inglesas por excelencia, de lo que he leído o de lo que me he fijado en mi corto pero intenso mundo del alcoholismo. Por descontado que lo que diga en este post será mi opinión y estaré encantado de que discutamos sobre ello, los que me conocéis sabéis perfectamente que me encantan este tipo de discusiones, siempre ante un buen “refresco”.
No voy a entrar tanto en la historia sino en cómo, creo, debe servirse un buen cócktel, aunque dejadme dos líneas para ponernos en contexto.
La ginebra es una bebida alcohólica, que no añeja (aunque que te duren años las botellas es malo para la salud), cuya graduación suele estar entorno a los 60º. Nació a mediados del s. XVII en Schiedam (Holanda) gracias a un médico alemán, Franciscus Sylvius, cuando buscaba una remedio para algunas afecciones renales. De Genievre (en francés “enebro”, con lo que se destila) a Genever. Por otro lado, Johann Jacob Schweppe, creador de la conocida marca de refrescos, fundó una empresa en Inglaterra que comercializaba soda y aguas con gas. Cuando los jarabes empezaron a ser un buen negocio para él decidió añadir quinina a su soda tonificada y que sirviera no sólo como refresco sino también como medicamento para paliar el paludismo.
Dicen que por las sucesivas victorias en las guerras de los ingleses un oficial decidió “echarle un chorrito” de ginebra a la tan bebida agua tonificada. Y así ha ido todo… Pero bueno, a lo que vamos.
Como decía al empezar esto de las modas hace que la gente consuma y por tanto se hable de ello. Recientemente la revista Time Out publicó un listado de los mejores bares para tomarnos un Gin&Tonic en Barcelona y los métodos de elaboración. El ganador era un bar, del que ahora mismo no recuerdo el nombre, en el que se servía en vaso de tubo Beefeater con Tónica Schweppes. ¡Ejem! Por supuesto que estoy en total desacuerdo.
¿Cómo servir un buen Gin&Tonic (“Gin and Tonic”, no Gin-Tonic)?
Como pasa en la mayoría de cosas necesitamos:
- una buena ginebra,
- una buena tónica,
- un buen vaso,
- valorarlo y ganas de disfrutarlo.
El punto número uno, si os parece, lo dejaremos para el último. Empecemos por el segundo, la tónica. Me he olvidado decir que no me gusta nada la gente que dice: <Lo haces porque está de moda> ¡Pues sí! A mi me gusta Fever Tree, una tónica hecha sin conservantes ni aromatizantes, con quinina natural, con ácidos cítricos y agua 100% naturales (Sí, el agua es natural. Ak). Tenemos otra opción de la que los expertos tienen también muy buenas opiniones, la Q Tònic.

Pasemos al tercer punto. No vamos a entrar en muchos detalles, sólo hay que quedarse con que tiene que servirse en un vaso grande. Tanto las copas balón como los vasos “de sidra” son buenas opciones y básicamente lo digo porque el G&T tiene que tomarse muy frío, necesitaremos servirlo con mucho hielo. Si no nos caben como mínimo 4 cubitos estaremos bebiendo “aguachirri” a los 10 minutos.
Ya tenemos los complementos, pasemos a la “madre” (como dice Ibán Yarza de sus masas), la ginebra. Para gustos los colores y creo que por tanto lo mejor es que no dé mi opinión. Os dejo un listado de las mejor valoradas:

- Hendrick’s, “la del pepino” por estar destilada con pepino y rosas de bulgaria.
- London Gin, la ginebra azul destilada con 12 ingredientes botánicos
- G-vine, la que dicen es para quien no le gusten las ginebras (?), muy suave.
- Citadelle, la francesa tan premiada.
- Tanquerai Ten, entre otras cosas hecha con naranja, pomelo y lima.
- Seagram’s, la más bebida en EE.UU.
Y para acabar una serie de detalles que debemos tener en cuenta, ¡Ay los detalles!, qué importantes son. Dejadme que os haga una pregunta: cuando os compráis un buen chuletón y os lo hacéis a la brasa con madera, fuego lento y cariño, ¿le ponéis limón exprimido para coméroslo? Pues en un Gin&Tonic tampoco. Segunda cosa (esto ya es más cuestionable), a mi no me gusta remover mucho los ingredientes. Encuentro que los sabores deben integrarse a medida que nos vamos tomando la copa y por ello yo le doy un par de vueltas para que no sepa sólo a tónica y no más. Y por último una cosa que vi en un Shuzo’s (c/ Jorge Juan 52, Madrid), donde debéis ir. Al servir la tónica en el vaso hacían que el líquido cayera a través de una cuchara o espátula provocando que no hubiera una “catarata” hasta llegar al fondo del vaso y perder todo el gas que nos ofrece la tónica. Curioso.
Nada más, espero que disfrutéis de vuestros Gin&Tonic y que nos tomemos pronto uno juntos.
PD: Gracias a @chalime por la foto de las botellas y su arte photoshopiero.
















¡Gran artículo de esta minusvalorada bebida!
Después de años de decepción contínua tomando otros brebajes de garrafón basados lejanamente en ron, he pasado a tomar gintonic *exclusivamente* cuando hay que pedir alguna copa. Aunque donde esté una buena cerveza belga, que se quiten todas las copas del mundo… Eso ya es harina de otro costal.
Vale la pena investigar y averiguar dónde se pueden degustar las ginebras que mencionas. Aun recuerdo la primera vez que probé la del sr. Hendrick’s en la soleada terraza del Txurrut en Donosti.
En cierta ocasión oí que el Gin&Tonic lo inventaron los británicos en la India, de hecho en el Reino Unido en la botella de tónica Schweppes pone “Indian tonic water”.
Lo bonito de la historia, sea o no cierta, es que la transparencia de la ginebra permitía a las damas del Imperio poder beber alcohol sin levantar sospechas, es decir tomarse copazo con interface de “refresco”.
Yo estuve tomando durante años “bebida de viejos” (sic.) y ahora, bebiendo lo mismo soy “super cool” (también sic)… vivir (y beber) para ver… y lo de que la Gvine es para quien no le gusta la ginebra…
Estoy de acuerdo contigo en bastantes cosas de esta síntesis sobre el mundo de la Ginebra. Soy partidario de la copa balón puesto que recoge más los aromas de la destilada. En cuanto a las tónicas, en esto los ingleses son unos fenómenos. Elegir una ginebra, cuestión de gustos: más o menos secas, aromáticas o no, holandesas, inglesas, o de otras procedencias.
Me gusta el apunte de que es un cóctel, por ello debe ir en sus proporciones y ser mezclado con dos toques de muñeca y no dando vueltas con una cucharilla como si fuera un “colacao”.
Para los que estais en Donosti, merece la pena pasarse por el Museo del whisky, el Holly, la terraza de El Muro y por supuesto el Resaca, para los que no también.
[...] (Este POST fue publicado en The Glutton Club) [...]
A propósito de bebidas espirituosas, ¿alguna vez han probado el “Pisco sour”?(a la chilena, por supuesto). No se lo pierdan, eh. Un día nos podemos juntar y lo preparo para ustedes ;)
@Guille Deberíamos hacer una guía entre todos… En Donosti una vez nos reímos bastante con @condedelamaza y @mundujr cuando al pedir un Hendrick’s le pregunté a la chica si tenía pepino. Me dice: < ¿pepino?> yo miro a Xabi y Andoni y les digo, No sabía si no entendía la palabra o qué… Imagínate el descojone de estos… (y la camarera guapa). Nada, resultó que no tenían ni idea de que se tomaba con pepino. Era en la plaza de toros, no vayas” ;-)
@Almirante. Yo por las noches siempre bebo agua! No me gusta el alcohol…
@Chis Lo de GVine lo leí, incluso leí “la ginebra de mujeres”, pero no me atreví a ponerlo.. jajaja No la suelo pedir, aunque está bien.
@kikemb Buen apunte, me dejé las medidas. No recuerdo donde pero leí que eran 2/6 de ginebra y pensé.. ¿por qué no dicen 1/3?
@Unavezalasemana Pues sí. Un amigo chileno me trajo una botella y nos preparamos alguno. Recuerdo que no me apasionó, seguro que es porque no lo preparé bien. Encantado de empezar desde el principio con el Pisco sour!
@Guille ¿Minusvalorado el gin&tonic? Está viviendo una nueva época dorada. Es la bebida de moda.
@Almirante Posiblemente la razón es que la quinina (tónica) es el agente natural que siempre se usó -y se sigue usando- para prevenir la malaria.
@Chis No sé si es para quien no guste de la ginebra pero a mí la G-Vine no me va nada. Creo que es imagen -y de cuestionable calidad-, nada más. Ahora puedes probar también la G-Mare, la han presentado hace poco. Tampoco me agrada; lleva arbequina y aunque soy una enamorada de las aceitunas, no me gustan el toque glicerinado ni los aromas.
@Kikemb Yo creo que aunque sea un long drink las proporciones pueden ser personales. A mí me gusta corto de tónica. El tamaño de la Fentiman’s, que además es espléndida, es perfecto.
@Unavezalasemana Si estás en Madrid puedes tomar un gran pisco sour en Astrid&Gastón, el restaurante de Gastón Acurio en la Castellana.
@Marquis Te recomiendo probar Brecon, Martin Miller’s (la ‘normal’, mucho mejor que la ‘especial’) y mi última sorpresa, la Reserve de Citadelle (la ‘básica’ no es santo de mi devoción, demasiado floral para mi gusto).
Aunque me encanta el gin&tonic, si hay una manera que me priva de tomar ginebra es en un dry martini. El mejor de mi vida me lo preparó Francisco Lola con bitter de azahar y twist de pomelo. ¡Inolvidable!
Por cierto, @marquis, he llegado aquí buscando el artículo sobre los mejores 10 gin&tonics de Barcelona que publicó Time Out, ¿lo tienes?
Besos, besos.
Por cierto… me ha encantado la precisión de “Gin&Tonic, gin and tonic, no gin-tonic” ;D
Personalmente no es el GT una de mis bebidas preferidas, pero en el asunto del bebercio (me gusta este palabro) no descarto ninguna opción, incluso el pisco de marras puede ser un buen recurso.
Lo del pepino… bueno, eso del pepino tiene ya unos pocos años, sí aquí ha llegado recientemente y es ahora de lo más snob pero tiene su tiempo ya. En París estuvo muy de moda hace algunos años y claro, exportan moda y nosotros ¡compramos!
Tradicionalmente se ha vertido la tónica a través de una cuchara de esas con el palo en forma de espiral, para limitar en lo posible la pérdida de gas. El limón no me molesta, no un chorro sino un matiz, sobre el contorno de la copa, restregando la piel, perfumándolo, no enmascarándolo.
Y ahorita, con el sol, en la terraza, descansando, un buen GT es un lujo y un placer
Es uno de los mejores posts que he le´ído sobre la importancia de dedicarle mimo y cuidado a la preparación del gin tonic, en realidad son cuatro pasos pero hay que hacerlos bien. Podemos hacer buenos gin tonics con todas las ginebras que comentas (se podría echar en falta sólo Gin Mare, es bastante nueva, o Martin Millers), y sobre las tónicas, creo un poco injusto olvidar al que inventó la schweppes, digo la tónica: su fórmula es original y la quinina tan natural como en las otras. Es que me encanta su burbuja y su amargor, al contrario que sus amigas tiene personalidad y es atrevida. Para mi gusto tan premium como las demás.